Dióxido de carbono
para el tratamiento de aguas

El dióxido de carbono, una alternativa segura a los ácidos

El dióxido de carbono es una alternativa a los ácidos, tradicionalmente utilizado para neutralizar las aguas alcalinas, cuyas principales ventajas son la seguridad y el efecto tampón. Permite obtener la naturaleza incrustante o agresiva del agua según los diferentes equilibrios del ácido carbónico, bicarbonato-carbonatos, nivel de pH, temperatura, concentración de calcio y salinidad total del agua.

- De naturaleza inerte, no inflamable, ecológico y seguro de almacenar..

- Regulación rápida del pH sin peligro de acidificación.

- Preserva la calidad del agua sin aumentar su salinidad con los residuos (Al, S, Cl).

- Fácil de manipular, sin riesgo de quemaduras, derrames o fugas.

- No es corrosivo, gracias a lo cual alarga la vida de los equipos e instalaciones.

- Efecto tampón, manteniendo el pH en valores neutros, autorregulación.

 

 

 

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